lunes, 13 de agosto de 2012

A reunificar la matriz ideológica y cultural rojinegra, avanzar en la unificación del proyecto mirista



Nos toca escribir la parte más oscura y lamentable de una cultura que se niega a morir y que cada 15 de agosto, 29 de marzo o 5 de octubre aparece llena de discursos, saludos y homenajes. Muchos de estos homenajes, aniversarios y otros se hacen bajo la lógica de la derrota, y es que, de alguna u otra manera, la historia le da la razón a la CIA la cual en uno de sus informes informaba la muerte de Miguel Enríquez y este mismo hecho pregonaba -según ellos- la muerte del Partido. Bajo esta premisa, hemos decidido el día de hoy escribir una carta al interior de la matriz ideológica y cultural mirista, pero esta vez algo más pública, pues el pueblo chileno, de alguna manera reclama los esfuerzos de UN MIR solido, capaz de mostrar y presentarse a sí mismo como una alternativa revolucionaria para enfrentar los problemas de una sociedad decadente que se niega a morir, y quiere saber que pasa al interior de este/estos
.
Como hemos venido diciendo, ningún grupo puede presentarse hoy como el MIR “oficial”, pues eso hace más estéril el trabajo para todas y todos los compañeros y, por eso mismo, esta vez hemos decidido empezar al revés. No saludando a nuestros mártires, ni haciendo y elaborando grandes proclamas: hemos decidido empezar por nuestros problemas y crisis que tanto han mermado en la reconstrucción definitiva del tejido mirista.

Sobre los problemas propios de estas crisis, pueden visitar y buscar información tanto en internet como en libros. No será esta misiva la que diga que fue por esto o por esto otro. Lo que si sabemos es que el MIR no aguantó más y bajo diferencias de opiniones eligió el quiebre como mecanismo, volando pedacitos por todas partes, aterrizando por todo el suelo chileno. De ahí en adelante empieza la disputa por el nombre y la herencia, haciéndose  cargo todos solamente de la parte bella y más noble de nuestra historia, esa de entrega, generosidad y compromiso. Así que algunos se quedaron con el bigote de Miguel, otros con las manos de Luciano y otros con la palabra del Bauchi. Nadie se quedó con ese congreso en Buenos Aires a finales de los ochenta, con la disputa en la antesala del plebiscito, etc. Y esos son para nosotros, hoy en día, nuestro punto de partida. PARA HACERNOS CARGOS DEL PROYECTO MIRISTA, TENEMOS QUE HACERNOS CARGO, antes que todo, DE LA DISPERCIÓN Y FRAGMENTACIÓN DE LOS Y LAS COMPAÑERAS.

No damos por sentado nada y tampoco nosotros somos las blancas palomas de este cuento que vienen con todas las respuestas. ESTAMOS ENSUCIADOS CON EL MISMO BARRO DE LA HISTORIA, hemos cometido los mismos errores y hemos asumido cosas y formulado juicios que no teníamos porque hacer. De hoy en adelante y con una invitación sincera, llamamos a que no existan temas tabú al interior de ninguna corriente, avanzar en esta discusión y clarificar posiciones para que surja un encuentro convocante y amplio lo antes posible.

Somos jóvenes, la parte constituyente para que el proyecto revolucionario continúe. Estamos abiertos a coordinar un trabajo en el que por último, logremos una unidad programática y gracias a este trabajo concreto podamos llegar a una refundación del partido.


Es nuestra hora de intentarlo.

Con valentía, con audacia y astucia lo lograremos. 

Equipo informativo politico EL ROJINEGRO.
 








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